Cada repartidor recorre la ciudad ocho horas al día, entra a treinta locales y toca la puerta de cincuenta casas. Escudería convierte ese recorrido en espacio publicitario — y le paga al que maneja.
Gráfica en la moto, en el bolso y en la ropa. Como un auto de Fórmula 1: cada espacio tiene un sponsor y cada sponsor paga.
Van en la bolsa del pedido y se dejan en el mesón del local. Cada volante lleva tu código QR. No es el de la marca: es tuyo.
Te pagan por volante entregado, por cada persona que escanea tu código y un porcentaje si esa persona termina comprando.
No hay que desviarse, ni manejar más horas, ni dejar Uber o Rappi. Es la misma vuelta que ya haces, con la moto vestida y unos volantes en el bolso.
300 al mes son $24.000 sin hacer nada extra.
Y 5% si esa persona compra a través de tu código.
Valores de la campaña que está corriendo ahora. Cada marca fija los suyos. Se paga lo válido: escaneos repetidos desde el mismo teléfono no cuentan.
Inscribirme — toma 40 segundosUn letrero en la calle no te dice cuánta gente lo miró. Acá cada volante lleva un código distinto: sabes cuántos escanearon, en qué comuna y a qué hora. Y si alguien compra, sabes quién lo trajo.
Tu gráfica retroiluminada detrás de la moto, visible de día y de noche, con cada kilómetro medido por GPS. En fase de prototipo — cupos fundadores con precio congelado.
Quiero ser fundador300 volantes tuyos dentro de los pedidos de tu barrio, en dos semanas. Una sola vez, sin contrato.
Ver el plan de prueba3 motos con tu gráfica, 900 volantes al mes y el panel con los escaneos en vivo.
Quiero una flotaLa primera campaña es nuestra: no le cobramos a nadie por algo que no hemos probado con plata propia. Si quieres ver qué pasa cuando escaneas un volante, es esto.
Ver un volante de verdad