Cada moto de Escudería lleva su marca y registra dónde estuvo, a qué hora y a qué velocidad. Esto que sigue es el recorrido verdadero de un piloto en Santiago — 2.300 puntos GPS, tal como quedaron guardados.
Los primeros y los últimos 400 metros de cada salida se recortan a propósito: así se ve la ruta comercial sin exponer dónde vive el piloto. Esa decisión viene incorporada en el sistema, no es un favor.
Un paletero le dice que su cartel estuvo un mes en una avenida. Un volantero le dice que repartió mil volantes. Ninguno de los dos puede mostrarle dónde ni cuándo. Usted paga y confía.
Cuando la campaña termina, lo único que le queda es una factura y la sensación de que algo pasó.
El piloto instala la funda y sale a trabajar como todos los días.
Ubicación, hora y velocidad, cada pocos segundos, sin que nadie tenga que acordarse.
Con los kilómetros y las horas de su campaña. Si no circuló, se ve. Si circuló, también.
Le mostramos el mapa de su propia campaña, no el de otro.